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26 May 2020
caminar

La actividad física es parte fundamental de un buen proceso de envejecimiento. La Directora del Programa Promoción Actividad Física de Clínica MEDS y Directora Académica Post Grado Facultad Ciencias Universidad Mayor en Chile, Sandra Mahecha Matsudo, explica la importancia del ejercicio para un mejor envejecimiento.

 

 

 

 

“El ejercicio preserva variables físicas importantes para mantener nuestra salud y calidad de vida. Prácticamente todos los sistemas de nuestro organismo cambian con el proceso de envejecer, se calculan más o menos 445 variables que nosotros física y funcionalmente cambiamos a medida que envejecemos”, comenta la doctora Sandra.

 

Sandra Mahecha Matsudo

Cada año, el cuerpo humano comienza a perder el 1 % de las variables antes mencionadas. Este es el motivo por el cual, a medida que la edad aumenta, se empiezan a notar los cambios físicos y funcionales y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas y de mortalidad.

Actividad física en adultos mayores

“Socialmente hacemos cosas para impedir el movimiento de los adultos. Decirles: no se muevan, quédense quietos, quédense sentados, no se vaya por la escalera y vaya por el ascensor, no espere en la fila, espere sentado...Confundimos lo que es la educación con lo que socialmente deberíamos hacer para estimular el movimiento en los mayores”, cometa la experta.

La pérdida del músculo y la condición cardiorrespiratoria son los dos parámetros más importantes que determinan todas las actividades cotidianas. “Envejecer bien quiere decir que deberíamos comenzar a hacer ejercicio en edades tempranas y mantenerlo a lo largo de la vida, con eso yo minimizo el riesgo de enfermedades crónicas, las pérdidas funcionales y postergo la dependencia funcional entre 20 y 30 años”, añade Sandra.

Si el adulto es mayor y se concientiza al respecto de la actividad física, puede seguir las siguientes recomendaciones:

  • Disminuir el tiempo sentado:  tiene efectos muy negativos en la salud vascular, y en la sensibilidad de la insulina. Por esto no debemos permanecer más de una hora y media continua sentados, debemos intentar colocarnos de pie y si es posible dar cortas caminadas en el lugar donde se esté.
  • Hacer actividad física al menos media hora diaria: es un cambio progresivo, se comienza con lapsos cortos que se deben incrementar con el pasar de los días. Caminar, trotar, nadar, bailar y demás ejercicios de cardio.
  • Hacer 2 veces a la semana ejercicios de fuerza muscular: se puede usar el peso del cuerpo para realizar ejercicios funcionales.

 “La enfermedad no hace parte del proceso de envejecimiento, no es normal tener hipertensión, osteoporosis, diabetes, artritis cuando se envejece, eso es un proceso anormal de envejecer que llamamos senilidad. El ejercicio está indicado, y no contraindicado, en al menos 25 enfermedades crónicas, como forma de prevenir, tratar y controlar estas condiciones”.

Exercise is Medicine” es una estrategia mundial del Colegio Americano de Medicina Deportiva, para hacer que la actividad física sea parte de la atención integral al paciente. Es una forma de mostrarle a los profesionales de salud que el ejercicio tiene el mejor poder medicinal. Busca que la evaluación y la recomendación de la actividad física sea parte de las consultas diarias en cualquier sistema de salud  público o privado.

En este tema, la Universidad Autónoma de Manizales, a través de la docente del programa de Fisioterapia, Lina María Montealegre, y la Unidad de Educación Continuada de la UAM, ha venido trabajando y generando conciencia sobre la importancia de la actividad física.

“El médico se convence solo con evidencias porque no se trata de “creología”, no es pasión por el ejercicio ni pasión por el deporte, la Medicina del Deporte y la Actividad Física es una especialidad como cualquier otra y los médicos del siglo XXI no tienen más disculpas para negar el ejercicio de la vida de las personas porque las evidencias científicas están ahí y están hace más de 3 décadas”, concluye Sandra.

adultos mayores